CAMINANDO JUNTOS
Texto bíblico: Romanos 1:8-12
Pablo
dio gracias a Dios por los hermanos en Roma, y no lo hizo como una simple
costumbre de la época sino que escribió este párrafo de gratitud porque Dios lo
había moldeado con un corazón de gratitud. Pablo resaltó la fe de la iglesia en
Roma, una iglesia que presentó dificultades por profesar su fe en medio de un
imperio pagano. El aprendizaje que podemos recibir de Pablo desde su corazón
lleno de gratitud y su humildad en reconocer el valor de una iglesia debe
animarnos a seguir esta misma actitud. El apóstol Pablo que no fue reconocido
apóstol por muchos, había orado por la iglesia y nosotros ¿Intercedemos por
nuestra iglesia y por otras, en especial por las que sufre persecución?
Pablo
pedía poder visitar a los hermanos en Roma, si era voluntad de Dios. Pablo
nunca había estado en Roma, así que no conocía a aquellos hermanos
personalmente. Quería hacerlo, pero aun para pedir un deseo como ese, que
podría considerarse bueno, se sometía a la voluntad de Dios. Tiempo después, el
Señor respondió a su oración, aunque de forma bastante peculiar… llegó allá
como preso. Aprendamos de Pablo a pedir conforme a la voluntad de Dios y
aceptemos en humildad Su respuesta.
Pablo
no solo quería orar por ellos, también quería verlos, estar con ellos de manera
presencial, para ser fortalecido con ellos. Para que reflexiones en este día
quiero hacerte unas preguntas ¿Por quién puedes interceder hoy? Y ¿Tienes a
alguien que ore por ti? Cuando oras por algo o alguien, ¿estás dispuesto a
someterte a que se haga la voluntad de Dios? ¿Con qué personas puedes llegar a
tener un fortalecimiento mutuo?
Comentarios
Publicar un comentario